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Y era sábado

Qué hermosas son las centáurides, aunque tengan cuerpo de yeguas; porque algunas crecen de yeguas blancas, otras de yeguas castañas, y el pelaje de otras es manchado, pero todas brillan como las yeguas bien cuidadas. También hay centáurides blancas que crecen de yeguas negras y la oposición de colores produce una criatura unida de gran belleza.
FILÓSTRATO, EL VIEJO

Era sábado.
Los instintos se ocultaban en la bruma.
La cordura era una verbena negra, desnuda.
Blanca luna de plata.
Grabamos, en un pacto rupestre.
A fuego lento, enardecidos.
A fragua y yunque.
Extrañísimos. Secretísimos signos.
Astrágalos.
Si alguna emigro de tu cuerpo.
-Recuerdo que dijiste-
Búscame aquí. Te estaré esperando.
Y ahora ha emigrado el corcel y el hombre.
Mi perfil te busca
Tengo las uñas rotas y verbenas salvajes.
Entre ellas, casi dormida, una mansa yegua.
Y era sábado.

*De Amelia Arellano.