- BUENOS AIRES - ARGENTINA - © EL ELECTRON

Pelota de trapo
 
Me conoció el empedrado
cubierta por una media
que despreciara la dueña
por el talón remendado...
entre diarios arrollados
y un piolín almacenero
me consagró el uno a cero
en un barrio contra barrio...
 
Tengo alma de cortada
y de baldío a la vez
me acunó el "auredi diez "
entre suelas destrozadas;
y soy de la muchachada
sabiendo que mi final
es un vidrio de arrabal
con la estrella dibujada...
 
Soy la que nunca traiciona
al que me juegue descalzo ,
yo nunca le pico en falso
como mi hermana de goma,
el sobrepique me toma
dormida sobre el empeine
y al cabeza que me peine
le dibujo una paloma...
 
Al pibe que va de arquero
lo hago lucir enseguida,
en sus manos extendidas
cuando se tira , me entrego
y sí a escondidas lo veo
que anda achicando el arco
yo misma me voy de alto
cuando vengo de voleo...
 
Cuando me siento cansada
mi refugio es la cuneta
dónde caiga de coqueta
por sentirme acariciada
pues en forma delicada
me ablandan , como naranja ,
y despues vuelvo a la cancha
bien sequita y alargada...
 
A veces la gritería
de los pibes en aumento
consiguen que un descontento
la llame a la Policía
y entonces , por culpa mía ,
el vigilante ha venido
y se termina el partido
por falta de garantías...
 
Todos buscan de salvarse
escapando ligerito ,
de la prueba del delito
ninguno quiere acordarse
y yo los veo alejarse
abiertos en abanico
y avergonzada me achico
cuándo lo oigo acercarse...
 
Me humilla con la mirada
y se detiene a mi lado
ni a tocarme se ha dignado ,
no me cuenta para nada
y su polaina lustrada
muestra el hiriente retrato
de una pelota de trapo
en la calle abandonada ...
 
La cuadra queda tranquila
y el vigilante se aleja
llevándome de una oreja
a su fortín de la esquina
y después me arroja encima
de algún camión cuando pasa ;
por eso no tengo casa
por ser de trapo , vecina...
 
Por eso que humildemente
le pide perdón , señora...
esta humilde servidora
que la cansa diariamente;
piense que soy inocente
sí golpeo su ventana
y salga con otra cara
porque asusta francamente...
 
Todo esto se lo explico
desde arriba del camión
dónde va mi corazón
hecho todo a pedacitos;
no lo festeje a los gritos
este viaje inmerecido
y piense que a su marido
lo entretuvo cuando chico...
 


DE HECTOR GAGLIARDI