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Animales 2

 

El novio comparte el café con su futuro suegros. Durante el almuerzo comió muchos garbanzos, por eso para aquel momento no podía aguantar los gases. Disimuladamente y rogando que no le salieran muy sonoro se lanzo el primero. La suegra miró debajo de la silla y viendo que el perrito estaba allí le grito:

- ¡Fuera Chocho!

El novio pensó: “el perrito me salvo”. El segundo gas apareció incontenible, la suegra nuevamente echo al canino:

-¡Fuera chocho!

El hombre se largo la tercera flatulencia y la mujer exclamo:

-¡Te dije que fuera chocho!

El novio sintiéndose a sus anchas con la culpabilidad del animal continuo con su estrategia de largárselos sin ruido y disimulando. Hasta que finalmente la suegra suplico:

-¡Fuera chocho, fuera que este hombre te va a cagar encima!

 

 

 

Había una vez una almeja paseándose a orillas del mar. De repente paso un tipo trotando y la piso. Con el caparazón destruido la almeja quedó desnudita y sin protección del medio ambiente. Preocupada y desesperada fue en busca de ayuda. Se arrastro y se arrastro por la playa en busca de otras almejas que pudieran socorrerla. En eso encontró a una.

- ¿Puedo vivir con vos? Me pisaron y me rompieron el caparazón.

- No, no tengo lugar para vos.

Siguió la almeja y se encontró con otra con casi similar respuesta.

- De ninguna manera, fuera de aquí.

Así le ocurrió en varias ocasiones hasta que se acordó de su hermanita y la fue a buscar. La encontró y le explico, la otra respondió.

- ¡Como no hermanita pasa a vivir conmigo!!

Y ambas vivieron felices y comieron plancton y algas.

Moraleja: Si tenés algún problema andate a la concha de tu hermana.

 

 

 

La ranita paseabas con su novio el sapito junto a las vías del ferrocarril. De pronto pasó el tren y le rebano las nalguitas a la rana. El sapito corrió para ayudarla, pero justo en ese momento paso otro tren y le corto la cabeza.

Moraleja: Nunca pierdas la cabeza por un culo.

 

El mosquito tenía  ganas de pinchar pero no entraba a ninguna mosquita. Cansado de buscar y con gañas de fifar diviso a una elefanta en un pantano. El insecto se dijo “Ma si a esta le doy”. Fue por otras y la apoyo, justo en ese momento un cocodrilo le mordió la trompa al paquidermo, este grito “fu, fu,fu,fu” y el mosquito respondió:

- ¡Si guacha sufrí, guacha!

    

 

 

Un restaurante muy bacán tenía su leitmotiv: “Pida lo que se lo ocurra, nosotros lo complacemos”. Un día cayó al local un señor que pidió un bife de mono a caballo. El mozo corrió a la cocina se dirigió al dueño:

- ¿Qué hago?, me pidieron bife de mono a caballo.

- Vaya a casa y mate a la mona Titi de mi hijo.

- ¿Le parece?

- Es una orden. Acá el cliente siempre tiene razón

- ¿Pero no se va a dar cuenta?, pidió bife de mono, no de mona.

- No, que se va a dar cuenta. Usted vaya y haga lo que le digo.

El mesero hizo la tarea a toda velocidad. Lo trajo, se lo cocinaron, lo llevo a la mesa, pero entre tanto olvidó algún detalle que el cliente le recodo:

- Mozo, acá faltan los huevos

El mesero salió corriendo para la cocina.

- ¡Jefe, no le dije que se iba a dar cuenta de que no era mono!!

 

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