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Chistes de Correntinos 2

En el medio del campo correntino, a la vera de la ruta, un Fortach 34 se queda sin arranque. Una Chevy que pasaba por ahí para, y el conductor se ofrece para remolcarlo. Así lo hace y emprende la marcha por la ruta. Alos pocos KM, un Ford se aparea a la Chevy y comienza a provocarlo para correr una picada. Al principio, el de la Chevy se niega por la carga que lleva atrás. Pero finalmente se prende y ambos coches salen a toda velocidad. En un pueblo cercano, al costado del camino estaba un abuelo con su nieto, que ven la escena del coche y la picada. El nieto se emociona :
- ¡ Qué cosa linda, estos coches modernos Tata, vió como corrían y a que velocidad iban la Chevy y el Ford !.
- Claro, vos hablás como corrían el Chevy y el Ford porque son modernos, ¿ pero que me decís del Fortacho que les iba pidiendo paso ?.
 
 
 
En Goya conversaban dos amigos :
- ¿ Viste lo que salió en los diarios ?.
- No.
- Parece que los rusos van a llevar máquinas, tractores, semillas y gente a la Luna, porque piensan sembrar allá.
- Pero vos sos loco, ¿ cómo van a sembrar en la Luna ?, ¿ no te das cuenta que cuando venga el cuarto menguante se van todos abajo ?.
 
 
 
Juancho iba con su coche por una desconocida ruta provincial. En eso levanta la vista y ve un cartel : Máxima 20 KM. El correntino levanta el pie del acelerador y disminuye la marcha. Al rato otro cartel : Máxima 10 KM. Juancho va muy despacito. Al instante lee otro cartel : Máxima 5 KM. El hombre se baja y empieza a empujar su coche, y luego de minutos ve un nuevo cartel : Bienvenidos a Máxima.
 
 
 
El correntino Tomy llegó por primera vez a Buenos Aires. Asu partida le advirtieron acerca de la mentada viveza criolla y le dijeron que tuviera cuidado con ella. En la terminal de micros tomó un taxi y le pidió al conductor que lo llevara hasta la estación de trenes. El chofer, pícaro y porteño, al verlo muy”inocente”al mesopotámico y como había tenido un día muy flojito de trabajo, empezó a dar un montón de vueltas de más. Así se pasaron como dos horas hasta que el correntino reflexionó :
- De ustedes los porteños se dice que son muy despiertos, pero no debe ser su caso, usted es medio zonzo porque ya pasó como veinte veces por la estación y todavía no la encontró.


 

 

 

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