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A veinte años del atentado a la AMIA
 

Atentado a la AMIA

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Atentado terrorista a la AMIA

Lugar

Pasteur 633, Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina

Coordenadas

34°36′6.5″S 58°23′58″O / -34.601806, -58.39944

Blanco(s)

Asociación Mutual Israelita Argentina

Fecha

18 de julio de 1994
09:53 (UTC-3)

Tipo de ataque

coche bomba o explosivos escondidos en un volquete

Muertos

86 (incluyendo un atacante suicida)[1] [2]

Heridos

300+

Sospechoso(s)

Hezbollah[3]

Motivo

Suspensión de la transferencia de tecnología nuclear argentina a Irán[4]

 

El atentado a la AMIA fue un atentado con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires el 18 de julio de 1994. Se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en la Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas. La comunidad judeoargentina es la más numerosa de Latinoamérica y la quinta mayor del mundo.
El 25 de octubre de 2006, los fiscales Alberto Nisman y Marcelo Martínez Burgos formalmente acusaron el gobierno iraní de planificar el atentado y al Hezbollah de ejecutarlo.[5] [3] [6] [7] [8] Según la investigación de la fiscalía, Argentina fue elegida como blanco del ataque tras la decisión del gobierno argentino de suspender un acuerdo de transferencia de tecnología nuclear a Irán.[4] Posteriormente el juez Canicoba Corral ordenó la captura de los siete ex-funcionarios iraníes y un miembro operativo libanés del Hezbollah acusados por la fiscalía.[9] [10] [11] [5] [12]
El 7 de noviembre de 2007, Interpol ratificó las conclusiones de la justicia argentina, y ordenó la emisión de circulares rojas para capturar a Mugniyah y cinco de los fugitivos iraníes, y llevarlos ante la justicia.[13] [14] Desde entonces, el gobierno argentino ha requerido a Irán la extradición de sus ciudadanos acusados por el ataque para ser juzgados por un tribunal argentino o extranjero,[15] pero Irán se ha negado a acatar el fallo de la justicia argentina.[16] [17]


El atentado

A las 9:53 del 18 de julio de 1994 se produce una explosión en el edificio de la AMIA, que las investigaciones aún no han podido determinar fehacientemente si se debió a un coche bomba o al material explosivo escondido en un volquete de escombros, depositado frente a la entrada de la mutual judía minutos antes de la tragedia. En pocos segundos la Asociación Mutual Israelita Argentina y varios edificios aledaños quedaron reducidos a escombros. En el atentado murieron 85 personas y otras 300 quedaron heridas[18]
67 de las víctimas se encontraban dentro de la AMIA y otras 18 en la vereda o en edificios aledaños. Aunque al principio las cifras oficiales llegaron a contar 86 muertos, la cifra final fue de 85, ya que otras cuatro personas fueron encontradas con vida, y tres más fallecieron luego del atentado.
Fue el mayor ataque terrorista y acto antijudío en Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. Más de 1000 viviendas y comercios cercanos quedaron destruidos, la pérdida de gas en la zona fue de gran magnitud, la onda expansiva arrasó con toda la cuadra de Pasteur al 600-700, lanzando autos, árboles, carteles y personas por los aires; los vidrios de las ventanas de las viviendas y negocios estallaron hasta a seis cuadras a la redonda. La gran mayoría de los heridos fueron trasladados al Hospital de Clínicas ubicado en Av. Córdoba y Pasteur (a solo unas cuadras) otros trasladados a hospitales públicos cercanos. Tras el atentado en su momento, la AMIA empezó a funcionar en Ayacucho 632 como centro de información sobre las víctimas y sede alternativa que en poco tiempo las funciones relacionadas a la institución funcionaron correctamente, en especial los servicios sociales.

Investigación

En 1995 se conformó una Comisión Especial Investigadora conformada por Resolución nº 1501 de 1995 del Senado de la Nación.[19] Más tarde se conformó una Unidad Especial de Investigación que funcionaba en el ámbito de la Secretaría de Justicia y Asuntos Legislativos cuyo titular representaba al Poder Ejecutivo Nacional ante la Comisión Especial Investigadora, integrada por:

  • El Departamento Unidad de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal Argentina.

  • La Dirección de Terrorismo Internacional y Delitos Trasnacionales de la Secretaria de Inteligencia de Estado.

  • La División Antiterrorista de la Prefectura Naval Argentina.

  • La División Coordinación de Actividades Antiterroristas de la Dirección Nacional de Gendarmería Nacional.

  • El Departamento de Inteligencia de la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal.

  • La Oficina Anticorrupción del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

La Unidad Especial de Investigación presentó un informe[20] en el que mostraba sus lineamientos para la investigación en los que sugerían profundizar las líneas de pesquisa que pudieran derivarse del informe de inteligencia titulado "Temática: AMIA. La Conexión Internacional. El esclarecimiento del atentado terrorista y la individualización de sus autores" confeccionado por la Secretaría de Inteligencia en el marco de la investigación del atentado;[21] Para la investigación se autorizó el acceso a la documentación de la Secretaría de Inteligencia (SIDE),[22] se ofreció una recompensa de tres millones de pesos, protección a los testigos, identidad reservada, amparo en la ley del arrepentido hasta incluso la conmutación de la pena a quien pudiera aportar información verídica para resolver el caso.[23] [24]

Distintas hipótesis

Monumento a las víctimas del atentado, situado a modo de reclamo enfrente del Palacio de Justicia en la ciudad de Buenos Aires.

Bandera recordando los 6.000.000 de muertos en el holocausto judío y a los muertos en los atentados terroristas realizados en Buenos Aires de la Embajada de Israel y de la AMIA.

Recientes artículos de WikiLeaks sugieren que la investigación en torno al atentado estuvo fuertemente influenciada por Estados Unidos,[25] aunque se plantean 3 teorías:

  • Conexión iraní. Argentina sostiene que el ataque fue cometido por el movimiento islámico libanés Hezbolá con el apoyo estratégico y económico del gobierno de Irán. El ataque habría sido perpetrado por Ibrahim Hussein Berro, un militante de Hezbolá de 29 años que tiene una placa conmemorando su "martirio" en el sur del Líbano. Berro fue reconocido por una testigo.[26] Hezbolá niega haber tenido que ver con el atentado[27] y aduce que Berro fue muerto en enfrentamientos con las fuerzas de defensa israelíes. El estado argentino, representado por los fiscales que investigaron el ataque, acusaron en 2006 al gobierno de Irán y realizaron un pedido de captura internacional para ocho ex funcionarios iraníes.[28]

  • Conexión siria. Carlos Escudé sostiene que fue un atentado contra el presidente Carlos Menem al cancelar el proyecto de venta de reactores nucleares a Siria y del proyecto Cóndor, que fue vendido a Egipto y que hay indicios que apuntan a Siria como país planificador del atentado a la AMIA. Carlos Escudé en su artículo:"Limits to Governability, Corruption and Transnational Terrorism: The Case of the 1992 and 1994 Attacks in Buenos Aires"[29] declara

    "El Diario Río Negro va más lejos con la pista Siria. ¿Pudo llegar tan lejos la venganza, como para provocar los atentados antijudíos en Buenos Aires?", Diario Río Negro, January 11, 2000; Norberto Bermúdez, La pista Siria (Montevideo: Urraca, 1993)"

Investigación sobre Ibrahim Hussein Berro

En 2003 fue elaborado por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina, con la colaboración del FBI, el Mossad y otros servicios europeos un informe donde se identificaba a un ciudadano apellidado Berro, Brru o Borro, como el atacante suicida y se afirmaba que el ingreso al país se había producido por la Triple Frontera junto con Ahmed Saad.[26] El 9 de noviembre de 2005 el fiscal Nisman dijo que habían identificado al conductor suicida como Ibrahim Berro, de 21 años, gracias a los testimonios y dos fotografías aportados en Míchigan por sus hermanos. Añadió que "para la época del atentado" Hassan y Abbas Berro "ya no lo veían" a Ibrahim. Sin embargo, las declaraciones hechas el 15 de septiembre de 2005 por los hermanos Hassan y Abbas Berro en Estados Unidos, ante Nisman y Marcelo Martínez Burgos, titulares de la Unidad Fiscal AMIA, y la fiscal de Míchigan, Barbara McQuade, que constan en un documento interno del Ministerio de Justicia desvincularon a Ibrahim Berro del hecho y uno de los hermanos aseguró haber estado con Ibrahim una o dos semanas antes de su muerte, ocurrida el 9 de septiembre de 1994. Los hermanos sostuvieron además que Ibrahim era un discapacitado físico porque fue víctima de una explosión en el Líbano que lo dejó rengo y le afectó un pulmón. En cuanto a las fotografías, Nisman dijo haberlas exhibido a Nicolasa Romero, una mujer que dijo haber visto al conductor antes de la explosión, y que ella respondió que "tiene un gran parecido". Sin embargo, cuando el juez federal Rodolfo Canicoba Corral mostró esas fotos a Romero el 23 de septiembre de 2005, ésta declaró que no lo reconocía "como el chofer". Luego le mostraron el identikit que ella dictó el 21 de julio de 1994 y volvieron a exhibirle las fotos, a lo que respondió que veía un parecido en el rostro y la contextura de la cara pero no estaba ciento por ciento segura y posteriormente, en el juicio oral, dijo que el identikit "se parece muy poco" al chofer. Por otra parte, el identikit es de frente y ella al chofer lo vio de perfil.[31] En el año 2005 se anunció que iba a realizarse un cotejo de ADN entre los restos encontrados en la AMIA atribuidos al conductor suicida y familiares de Berro, señalándose que en Estados Unidos era legal forzarlos a entregar material genético para la comparación.[32] sin que hasta la fecha (julio 2011) se haya informado más al respecto.

Pedido de captura

El 25 de octubre de 2006 la fiscalía que investiga el caso dictaminó la culpabilidad del gobierno de Irán, además de señalar a Hezbolá como el ejecutor. Es por ello que se ha presentado el pedido de captura internacional de ocho ex altos funcionarios y diplomáticos del gobierno de ese país que cumplían funciones en 1994.[33]
En el año 2003, el gobierno argentino había pedido la extradición desde el Reino Unido del ex embajador iraní Hadi Soleimanpour, acusado de participar en el atentado. La justicia británica consideró que las pruebas que culpaban al diplómatico no eran suficientes y el gobierno británico no extraditó al iraní. Según el juez John Royce, leyó las "400 páginas enviadas por el magistrado argentino en conexión con el caso" sin poder encontrar "nada que constituya evidencia clara de la participación del detenido en el atentado".

Reacciones

El fiscal general de la república de Irán respondió a dicho pedido pidiendo a su vez la captura del juez Galeano y el fiscal del caso, afirmando que el pedido argentino carece de fundamento jurídico y que se trataría de un delito ante la ley internacional.[34]
El gobierno argentino rechazó de "manera categórica" las amenazas del gobierno de Irán frente al pedido de detención internacional a través de la Interpol que pesa sobre el ex presidente Ali Bahramie Rafsanjani y otros ocho cómplices sospechados de perpetrar el ataque terrorista contra la AMIA, y afirmó que las declaraciones formuladas por los funcionarios de Teherán "constituyen una injerencia en los asuntos internos de la República Argentina".[35]
A su vez el embajador de Israel en Argentina, Rafael Eldad, consideró "absurdo" el pedido iraní para capturar al fiscal y al ex juez "Ahora el criminal empieza a acusar con la Justicia a quienes lo investigan". Consideró el reclamo argentino para detener a ex funcionarios iraníes como "un mensaje importante para los terroristas de todo el mundo: que todo aquel que cometa crímenes será perseguido".[36]
"Con un país que amenaza de tal manera a la justicia argentina misma, uno nunca sabe: hay que tener cuidado y precauciones", agregó el diplomático israelí. "Las precauciones nunca están de más cuando se tiene enfrente a grupos terroristas como el Hezbolá, los Hamás o Irán, que se expresan y actúan de esa manera."[37]
El ex juez Juan José Galeano respondió que la decisión de Irán de avanzar en un pedido de captura internacional contra él y, contra otros funcionarios judiciales argentinos que llevan actualmente la causa por el ataque contra la AMIA —el actual fiscal, Alberto Nisman— le parecía "una represalia, una actitud compadrita e irreflexiva".[38] Sin embargo, el 3 de agosto del 2005, Galeano fue destituido de su cargo por la Corte Suprema de Justicia debido a las irregularidades que cometió cuando estuvo al frente de la causa. Entre otras irregularidades cabe mencionar el principal cargo en su contra: el pago secreto a Telleldín para que declarase contra policías bonaerenses en la causa. El tribunal oral absolvió a todos los acusados por el entonces magistrado y lo denunció penalmente,
Memoria Activa acusó al juez Juan José Galeano y al estado argentino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA por la pérdida y destrucción de pruebas relevantes.[39]

Denuncia de Argentina contra Irán en las Naciones Unidas

El 25 de septiembre de 2007 el presidente de Argentina Néstor Kirchner denunció a Irán por su falta de colaboración para esclarecer el atentado en la AMIA, ante la 62ª Asamblea General de las Naciones Unidas:

Esperamos que la República Islámica de Irán acepte y respete la decisión de la Justicia y colabore eficazmente... Estamos pidiendo que Irán cumpla. Nada más, pero tampoco nada menos... Hasta hoy lamentablemente La República Islámica de Irán no ha brindado una total colaboración pedida por la Justicia argentina para el esclarecimiento del hecho.[40]

La denuncia fue duramente respondida por Irán a través del portavoz de su cancillería, Mohamed Ali Hoseini:

Las declaraciones de Kirchner indican que -o bien su información no está actualizada- o bien ha hecho esos comentarios por la influencia de la situación actual de su país, con unas elecciones próximas y bajo las presiones de grupos sionistas.[41]

Comisión de la Verdad

El 27 de enero de 2013, el gobierno de Cristina Kirchner confirmó que firmó con el gobierno de Mahmud Ahmadineyad, el Memorándum de Entendimiento Argentina-Irán que incluía la creación de una "Comisión de la Verdad" con el objetivo de "avanzar en la investigación del atentado". El acuerdo contemplaba la creación de una comisión integrada por "cinco (5) comisionados y dos (2) miembros designados por cada país, seleccionados conforme a su reconocido prestigio legal internacional" y además señalaba que los mismos "no podrán ser nacionales de ninguno de los dos países". El acuerdo quedaría firme una vez que sea aprobado tanto por el Poder Legislativo argentino como por el Parlamento iraní.[42] [43]
Las primera reacción de las dos principales entidades judías argentinas, la AMIA y la DAIA, fue de rechazo al considerarlo "inconstitucional, contrario a las leyes argentinas, una declinación de la soberanía nacional y un retroceso en la investigación judicial".[44] [45] [46] [47] [48]
El acuerdo entre Irán y Argentina provocó una intensa polémica, a favor y en contra, en la Argentina,[49] [50] [51] [52] [53] dentro de la comunidad judía,[54] [55] [56] [57] [58] [59] [60] [61] [62] [63] y tuvo repercusión internacional.[64] [65] [66] [67] [68] [69] [70] [71] [72]
La comunidad judía se opuso firmemente y llevó el caso a los tribunales.
En mayo de 2014 la Cámara Federal declaró inconstitucional el memorándum

 


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